Hasta hace pocos años los equipos destinados a purificaciones mediante Cromatografía de Baja Presión (FLASH) se diseñaban con el objetivo de ser simples y, en cierta medida, lo más económicos posible. El corazón del sistema es una bomba de muy alto caudal y baja presión.

La síntesis orgánica es tanto una ciencia precisa como un arte, como lo afirma el químico de productos naturales K.C. Nicolaou de la Universidad de Rice (1). La síntesis orgánica implica replicar moléculas complicadas de sistemas naturales y crear en un laboratorio productos similares que puedan ser usados como productos farmacéuticos, combustibles, agrícolas y muchos otros materiales de uso diario

En este caso, el objetivo de la purificación es, básicamente, la eliminación de un reactivo en exceso, que absorbe fuertemente en el visible,  sobre el API de interés que absorbe entre 210 y 220 nm. Los resultados obtenidos con estrategias convencionales no son lo suficientemente buenos y se requiere una segunda purificación.